Qué es la Soberanía Alimentaria

soberania-arbol-horiz

Publicado en la web de vía Campesina el jueves 16 enero 2003

La Soberanía Alimentaria es el DERECHO de los pueblos, de sus países o uniones de Estados a definir su política agraria y alimentaria, sin dumping frente a países terceros.

La Soberanía Alimentaria incluye:

  • priorizar la producción agrícola local para alimentar a la población, el acceso de los/as campesinos/as y de los sin tierra a la tierra, al agua, a las semillas y al crédito. De ahí la necesidad de reformas agrarias, de la lucha contra los OGM (Organismos Genéticamente Modificados), para el libre acceso a las semillas, y de mantener el agua en su calidad de bien público que se reparta de una forma sostenible.
  • el derecho de los campesinos a producir alimentos y el derecho de los consumidores a poder decidir lo que quieren consumir y cómo y quién se lo produce.
  • el derecho de los países a protegerse de las importaciones agrícolas y alimentarias demasiado baratas.
  • unos precios agrícolas ligados a los costes de producción: es posible siempre que los Países o las Uniones tengan el derecho de gravar con impuestos las importaciones demasiado baratas, que se comprometan a favor de una producción campesina sostenible y que controlen la producción en el mercado interior para evitar excedentes estructurales.
  • la participación de los pueblos en la definición de política agraria.
  • el reconocimiento de los derechos de las campesinas que desempeñan un papel esencial en la producción agrícola y en la alimentación.

¿De dónde procede el concepto de soberanía alimentaria?

El concepto de soberanía alimentaria fue desarrollado por Vía Campesina y llevado al debate público con ocasión de la Cumbre Mundial de la Alimentación en 1996, y ofrece una alternativa a las políticas neoliberales. Desde entonces, dicho concepto se ha convertido en un tema mayor del debate agrario internacional, inclusive en el seno de las instancias de las Naciones Unidas. Fue el tema principal del foro ONG paralelo a la cumbre mundial de la alimentacion de la FAO de junio del 2002.

Las políticas neoliberales destruyen la soberanía alimentaria

Las políticas neoliberales priorizan el comercio internacional, y no la alimentación de los pueblos. No han contribuído en absoluto en la erradicación del hambre en el mundo. Al contrario, han incrementado la dependencia de los pueblos de las importaciones agrícolas y han reforzado la industrialización de la agricultura, peligrando así el patrimonio genético, cultural y medioambiental del planeta, así como nuestra salud. Han empujado a cientos de millones de campesinos/as a abandonar sus prácticas agrícolas tradicionales, al éxodo rural o a la emigración.

Instituciones internacionales como el FMI (Fondo Monetario Internacional), el Banco Mundial y la OMC (Organización Mundial del Comercio) han aplicado estas políticas dictadas por los intereses de las empresas transnacionales y de las grandes potencias. Unos acuerdos internacionales (OMC), regionales (Acuerdo de Libre Comercio para las Américas-ALCA) o bilaterales de “libre”cambio de productos agrícolas permiten a dichas empresas controlar el mercado globalizado de la alimentación. La OMC es una institución totalmente inadecuada para tratar los temas relativos a la alimentación y a la agricultura por lo tanto Vía Campesina quiere la OMC fuera la agricultura.

La plaga de las importaciones a bajos precios : el dumping destruye la producción alimentaria

En el mundo entero, importaciones agrícolas a precios bajos destruyen la economía agrícola local; es el caso de la leche europea importada a la India, del cerdo norteamericano al Caribe, de la carne y de los cereales de la UE a Africa, de piensos animales a Europa, etc. Estos productos se exportan a precios bajos gracias a prácticas de dumping. A petición de los Estados Unidos y de la Unión Europea, la OMC ratificó una nueva práctica de dumping que sustituye las ayudas a la exportación por una fuerte baja de sus precios agrícolas, combinada con unos pagos directos abonados por el Estado. ¡Para conseguir la soberanía alimentaria, es imprescindible parar el dumping!

La soberanía alimentaria incluye un comercio internacional justo

La Soberanía Alimentaria no está en contra de los intercambios, sino de la prioridad dada a las exportaciones: permite garantizar a los pueblos la seguridad alimentaria, a la vez que intercambian con otras regiones unas producciones específicas que constituyen la diversidad de nuestro planeta. Hace falta, bajo la égida de las Naciones Unidas, dotar estos intercambios de un nuevo marco que:

  • priorice la producción local, regional, frente a la exportación,
  • autorice a los Países/Uniones a protegerse contra las importaciones a precios demasiado bajos,
  • permita unas ayudas públicas a los campesinos, siempre que no sirvan directa o indirectamente para exportar a precios bajos,
  • garantice la estabilidad de los precios agrícolas a escala internacional mediante unos acuerdos internacionales de control de la producción.

El acceso a los mercados internacionales no es una solución para los campesinos

El problema de los campesinos es antes que nada la falta de acceso a sus propios mercados locales por unos precios demasiado bajos para sus productos y el dumping a traves de la importación que deben enfrentar. El acceso a los mercados internacionales afecta sólo al 10% de la producción mundial; está controlado por empresas transnacionales y por las mayores empresas agro-industriales. El ejemplos de los productos tropicales (café, plátanos…) lo ilustra claramente: benefician un acceso casi libre a los países del Norte y a pesar de eso los campesinos/as del Sur no pueden mejorar su situación.

Las políticas agrícolas deben apoyar una agricultura campesina sostenible en el Norte y en el Sur

Para poner en marcha la soberanía alimentaria, países del Norte y del Sur deben poder apoyar a su agricultura para garantizar el derecho a la alimentación de sus poblaciones, preservar el medio ambiente, desarrollar una agricultura sostenible y protejerse contra el dumping. Deben también ser capace de apoyar su agricultura para cumplir otros intereses públicos, que pueden ser distintos en función de los países y sus tradiciones culturales. Pero en la actualidad, los Estados Unidos y la Unión Europea en particular, abusan de las ayudas públicas para reducir sus precios en los mercados internos y para practicar el dumping con sus excedentes en los mercados internacionales, destruyendo la agricultura campesina tanto del Norte como del Sur.

Las alianzas son imprescindibles

Desde varios años Vía Campesina ha desempeñado un papel motor en el desarrollo de redes internacionales que agrupan movimientos sociales, medioambientales, ONGs de desarrollo, consumidores… De Seattle a Génova y a Porto Alegre, estas redes amplían propuestas y estrategias fundamentales para que cesen las políticas neoliberales y para desarrollar políticas solidarias.

¿Concretamente qué debemos hacer?

Entrar en contacto con las organizaciones miembros de Vía Campesina para apoyar iniciativas y acciones locales y nacionales, como la ocupación de tierras, iniciativas de producción campesina sostenible, la defensa de las semillas locales, acciones contra los OGMs y el dumping, etc. También es importante llevar este debate a vuestras organizaciones, gobiernos y parlamentos. A escala internacional podéis participar en el Día Mundial de la Lucha Campesina el 17 de abril.

La Declaración de Nyéléni, Selingué, Mali 2007, estipula lo siguiente:

 “La soberanía alimentaria es el derecho de los pueblos a alimentos  nutritivos y culturalmente adecuados, accesibles, producidos de forma  sostenible y ecológica, y su derecho a decidir su propio sistema  alimentario y productivo.”
  • Esto pone a aquellos que producen, distribuyen  y consumen alimentos en el corazón de los sistemas y políticas  alimentarias, por encima de las exigencias de los mercados y de las empresas.
  • Defiende los intereses de, e incluye a, las futuras  generaciones.
  • Nos ofrece una estrategia para resistir y desmantelar el comercio libre y corporativo y el régimen alimentario actual, y para  encauzar los sistemas alimentarios, agrícolas, pastoriles y de pesca  para que pasen a estar gestionados por los productores y productoras  locales.
  • La soberanía alimentaria da prioridad a las economías locales y a los mercados locales y nacionales, y otorga el poder a los campesinos  y a la agricultura familiar, la pesca artesanal y el pastoreo  tradicional, y coloca la producción alimentaria, la distribución y el  consumo sobre la base de la sostenibilidad medioambiental, social y  económica.
  • La soberanía alimentaria promueve el comercio transparente,  que garantiza ingresos dignos para todos los pueblos, y los derechos de  los consumidores para controlar su propia alimentación y nutrición.
  • Garantiza que los derechos de acceso y a la gestión de nuestra tierra,  de nuestros territorios, nuestras aguas, nuestras semillas, nuestro  ganado y la biodiversidad, estén en manos de aquellos que producimos los  alimentos.
  • La soberanía alimentaría supone nuevas relaciones sociales  libres de opresión y desigualdades entre los hombres y mujeres, pueblos,  grupos raciales, clases sociales y generaciones.

Artículos relacionados

Comentarios

comentarios

Tagged , , . Bookmark the permalink.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*